
Un hombre y un león viajaban juntos y cada cual, abundando en razones, se elogiaba a sí mismo exagerando su fortaleza. Al final del camino encontraron una estatua de piedra, que representaba a un hombre estrangulando a un león. Entonces el hombre, mostrándola a la fiera, le dijo: -Ya ves cómo los hombres somos más poderosos que vosotros. A lo cual el león respondió sonriente: -Si los leones fuéramos escultores, ¡Verías también a tus semejantes bajo nuestras garras! Y con voz engolada concluyó. - ¡Cada cual ve las cosas desde su punto de vista!
Todo tiene el color,
del cristal con que se mira.
Fabulas de Esopo.